Cuando hablamos de ejercicio tendemos a focalizarlo sobre los aspectos metabólicos y de rendimiento muscular dando por descontar el normal funcionamiento de otros órganos, uno de estos órganos es el riñón, el riñón juega un rol crítico en el mantenimiento de la hidratación del cuerpo, el equilibrio o balance electrolítico, la eliminación de desechos y en la regulación del balance del Ph Acido-básico. Y bien el ejercicio aeróbico es la mejor forma de ayudar a tus riñones algunos ejercicios pueden incluir caminar, montar en bicicleta, nadar, correr y cualquier otra forma que haga trabajar a tu corazón, recuerda estar bien hidratado cuando realices ejercicio si no en vez de ayudar a tu riñón lo estarás perjudicando ya que al no contar con sustancias adecuadas podrías causar una lesión en tus membranas renales, cuando se presenta una perdida marcada de líquidos corporales como en una hemorragia o una deshidratación severa puede manifestarse una condición clínica conocida como necrosis tubular aguda, que puede determinar la imposibilidad de eliminar los productos de desechos corporales, trastornos electrolíticos así como insuficiencia renal aguda, por esta razón debemos mantenernos bien hidratados a la hora de realizar ejercicio

Elena G. White nos advierte de las consecuencias de no ejercitarnos al tener sangre lenta “Tengan la seguridad de que Dios no va a realizar un milagro para salvarlos de las consecuencias de su propia conducta. Ustedes no han dispuesto de una cantidad de aire suficiente. El Hno. I ha trabajado en su negocio, dedicándose intensamente a su trabajo, respirando muy poco aire y haciendo muy poco ejercicio. Su sangre circula lentamente” Testimonios par la iglesia tomo 2 pág. 62  también nos exhorta a si estamos enfermos realizar ejercicio físico: “por años se me a mostrado con alguna frecuencia que al enfermo debe enseñársele que es erróneo suspender toda labor física a fin de recobrar la salud. Al actuar así, la voluntad se adormece, la sangre circula lentamente a través del sistema y llega a ser progresivamente impura” {Testimonios para la iglesia  Tomo 1 Pág. 483}

Respondió Jesús y le dijo: todo el que beba de esta agua volverá a tener sed pero el que beba del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás sino que el agua que yo le daré se convertirá en el en una fuente de agua que brota para vida eterna {Juan 4:13-14}